Los extensos cerros que dominan el valle del Tajuña en el que se asienta Abánades han presenciado desde el ajetro de ciudades celtibéricas antes de nuestra era, hasta la construcción de un castillo en temporada medieval. Pero sin dudas, los hechos que mucho más fabricantes dejaron en el paisaje y la población de Abánades fueron los sucedidos entre marzo y abril de 1938. Tras múltiples cambios de bando a consecuencia de su condición de primera línea, el término de Abánades quedaba dividido en 2, dejando el pueblo evacuado como tierra de absolutamente nadie. De un lado, las situaciones franquistas en el cerro del Castillo, centradas en realizar servir su situación estratégica, se fortificaron tras la guerra con mucho más de 330 metros de trincheras, parapetos, fortines y abrigos, el día de hoy visitables. Del otro, las situaciones republicanas se extendían por todos y cada uno de los cerros de la mitad este de la ciudad intentando de extender las líneas. Esta ofensiva y su pertinente contestación del ejército rebelado brindaron como resultado un prácticamente indetectable movimiento de la línea de frente, su estancamiento, y lo malo, unas 8.000 bajas en combate.

Actualmente, Abánades es un pacífico y relajado pueblo que acumula las cicatrices del pasado como espacios históricos visitables en los que estudiar mientras que se diviértete con un interesante día de naturaleza viva. Los trabajos arqueológicos llevados a cabo en la región de las fortificaciones del cerro del Castillo sacaron a la luz múltiples fortines, tramos de trinchera y abrigos en un increíble estado de conservación, que se unen a diferentes situaciones republicanas como el Prominente del Molino o la paridera del Tío Casto, asimismo excavadas y merecedoras de una pequeña excursión a través del bello valle del Tajuña.

Ahora en el casco urbano del ayuntamiento, lleno de materiales de guerra reciclados, el Museo Histórico de Abánades es una visita obligada, en tanto que tiene dentro diferentes elementos cedidos por los vecinos que dejan al visitante arrimarse de primera mano a la vida diaria en el frente de guerra, con un alegato atrayente y precaución. Asimismo aloja de los mejores ejemplos del popular como “arte de trinchera”: una témpera llamada “Defensa de Sotodosos” que ilustra los combates que tuvieron rincón en este concejo. El edificio que aloja el museo, la vieja escuela y la fragua, tiene asimismo un particular interés, puesto que se transformó en entre las 2 cocinas improvisadas en el pueblo que daban servicio a la tropa a lo largo de la contienda. Así, la “guerra olvidada” se alza como entre los jalones mucho más esenciales para la entendimiento de Guerra Civil De españa. Además, la oferta cultural y natural de Abánades y su ambiente hacen de él un destino perfecto para el placer y la reflexión, algo a eso que el Conjunto de Acción Local, ADEL, difunde como otro de los bienes de la Sierra Norte de Guadalajara.

Las visitas al Museo Histórico Municipal de Abánades son concertadas llamando antes al teléfono 649 755 060 o escribiendo al mail [email protected]

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Fuente: Comunicae