Por Marta Sánchez

¿Adivinas de qué vamos a hablar hoy? El enunciado da todas las pistas. ¡Exacto, de los sonajeros! A La Molona Kids le encantan los sonajeros y tienen una selección maravillosa en materiales naturales, de distintas formas y colores.

El sonajero es uno de esos elementos que nos evoca, no solo la niñez de nuestros pequeños, si no la nuestra propia, la de nuestros padres…Sonajeros La Molona Kids esas fotografías antiguas, en blanco y negro (hasta en sepia) de nuestros mayores cuando eran bebés posando con su sonajero. Porque es un elemento utilizado durante miles de años por el hombre. Según Aristóteles, el sonajero lo inventó Arquitas de Tarento. ¡Hay que ver qué Tarento tenía este Arquitas! (vale, me he venido arriba. No más chistes malos)

Los sonajeros más antiguos, hallados en diversas excavaciones, están fabricados en arcilla y representan formas de animales: osos, aves, perros… ¡hasta cerditos! Como verás, los bebés de todas las épocas han gozado de este singular juguete. Y algo que se repite tanto en el tiempo, es que funciona.

El sonajero es mucho más que su primer juguete. Va a ser, sin duda, su primer objeto de apego. Observándolo, moviéndolo, escuchándolo, seguro que se va a divertir, y lo más importante, estará haciendo grandes descubrimientos que potenciarán su aprendizaje. El bebé se irá dando cuenta de todo lo que puede hacer él solito: moverlo, subirlo, agitarlo, darle la vuelta… esto les produce una enorme satisfacción y refuerza su autoestima. Esta confianza en ellos mismos es la base perfecta para el desarrollo de la inteligencia y los procesos de aprendizaje posteriores.

Para escribir este artículo, hemos decidido contar con la colaboración de tres de los sonajeros más famosos de La Molona Kids: el Sonajero León, el Sonajero Jirafa y el Sonajero Elefante.

Sonajero Leon Sonajero Jirafa Sonajero elefante

Entrevistador: Bienvenidos a los tres.

Sonajeros: ¡Muchas gracias!

Entrevistador: Empezaremos por ti, Sonajero León. ¿Cuál crees que es la mejor característica de un sonajero?

Sonajero León: ¡Hola! Bueno, creo que te has olvidado de algo fundamental: nosotros, además de sonajeros somos doudous. Pero bueno, si quieres hablamos de eso más tarde. Como sonajero creo que una de las cosas que hacemos mejor es estimular los sentidos del pequeño. La vista, por nuestros colores; el tacto porque somos muuuuy suaves; y claro, el oído, porque emitimos un sonido precioso cuando nos agita con sus manitas.

Entrevistador: Tienes razón ¡vosotros también sois doudous y sin duda hablaremos de eso. Muy importante tu aportación: la estimulación de los sentidos. Y tú, Sonajero Jirafa ¿qué crees que es lo más importante en un sonajero?

Sonajero Jirafa: Encantada de estar aquí. Pues mi experiencia como sonajero me dice que algo fundamental es que gracias a nosotros el bebé aprende la coordinación mano-ojo. Porque solo sonamos si nos coge y nos mueve. Así que primero nos ve y allí donde va la vista lleva la mano. ¡No sabes lo fenomenal que les viene esto para mejorar la coordinación! Claro, soy una Jirafa preciosa y es normal que alargue sus manitas hacia mí porque…

Sonajero Elefante: ¡Perdona! Y yo soy un Sonajero Elefante precioso también y también alargan sus manitas hacia mí.

Entrevistador: Bueno, no os enfadéis. Sin duda eres un Sonajero Elefante precioso. Pero además de precioso y suave, ¿que dirías que aportas en la vida de un niño?

Sonajero Elefante: Pues como decía mi hermano Sonajero León, nosotros somos doudous también.

En los primeros meses, los bebés no tienen conciencia de su propio yo, no saben donde acaban ellos y empieza su mamá, por ejemplo. Y ya a partir de los cuatro meses empiezan a darse cuenta de qué es cada cosa. Esa transición es dura y compleja y ahí nosotros jugamos un papel fundamental para que ese aprendizaje de autonomía sea suave y agradable. Los doudous le ofrecemos un sentimiento de seguridad ante esas situaciones nuevas que va a vivir todos los días. Como somos suaves y agradables para que nos manosee todo el rato, guardamos los olores que le reconfortan: el perfume de mamá, el olor de la cuna, de la casa… ¡hasta de sus propias babitas! Por lo que, vaya donde vaya, con nosotros siempre llevará un trocito de su universo íntimo para que se sienta reconfortado, tranquilo y seguro.

Sonajero León: ¡Exacto! Es que los bebés depositan en nosotros un apego especial por lo que cumplimos funciones psicológicas muy importantes transmitiéndoles sensación de tranquilidad cuando por ejemplo no están con sus papis o a la hora de dormir… Siempre digo que soy un León pero que me siento más orgulloso de ser un Sonajero Doudou.

Sonajero Jirafa: Y yo soy una Jirafa y siento exactamente lo mismo. ¡Adoramos a los bebés y los bebés nos adoran a nosotros! Eso sí, quiero dar un consejo a los papis a la hora de escoger el sonajero o el doudou: que sean seguros, de materiales nobles como telas suaves, maderas de calidad y que no contengan ni tóxicos ni piezas pequeñas. ¡Me mareo solo de pensar que existen sonajeros tan dejados y poco profesionales!

Sonajero Elefante: Mira, en eso estamos de acuerdo, Jirafa.

Sonajero Jirafa: Gracias, Elefante.

Entrevistador: Pues con este buen ambiente nos despedimos por hoy.

Ha sido un placer hablar con los tres.

Muchísimas gracias por vuestras valiosas aportaciones.

Y a vosotros, queridos lectores, esperamos haberos resuelto todas las dudas acerca de los mejores sonajeros y doudous.