La moda sostenible, moda responsable. ¡EN AUGE!

Moda sostenible

Eco Fashion – La moda sostenible: Una nueva forma de fabricar

Las nuevas empresas textiles que buscan liderar el movimiento eco fashion se esfuerzan por cumplir unos requisitos muy exigentes como son la transparencia en la cadena de suministro, una producción ética, el bienestar animal, la utilización de fibras sostenibles y que todo el proceso tenga el menor impacto medioambiental al tiempo que apoyan a los artesanos y comparten sus beneficios con los trabajadores a los que priorizan frente a inversores y especuladores.

Nosotros, el público, los consumidores, deberíamos esforzarnos por apoyar a aquellas empresas que hacen bien las cosas, que les importa el planeta y que valoran a todos los trabajadores por igual. Nada mejor para eso que conocerlas bien, saber cuáles son sus metas y sus métodos de trabajo y producción para detectarlas.

Los empresarios de Eco fashion insisten y promueven los salarios justos y unas condiciones de trabajo seguras para todas y cada una de las personas involucradas en la creación de la ropa que venden. Esto aplica desde el campo hasta la tienda. Desde el abastecimiento de materias primas hasta la fábrica de prendas de vestir y el taller. El consumidor debe poder preguntar “¿quién hizo mi ropa?”

La ropa realizada con materias primas respetuosas con el medio ambiente como bambú, cáñamo o algodón orgánico no drena recursos irreemplazables de la tierra. Las prendas confeccionadas con telas de una sola fibra (por ejemplo, algodón 100% orgánico) se pueden reciclar al final de su uso, algo imposible de realizar cuando la confección se realiza con mezclas.

La ropa bien diseñada se puede desmontar y volver a introducir en el ciclo de vida de la prenda. El tejido de calidad da longevidad a ese artículo (además de proporcionarnos una moda más bonita, más agradable y más fashion). La idea de cero residuos es una utopía inalcanzable, pero no por eso debemos dejar de tenerla como meta para irnos acercando el máximo posible.

Tintes, colorantes y blanqueantes son inevitablemente productos químicos. Pero hay productos químicos dañinos y productos ecológicos que realizan la misma función, pero sin dañar el medioambiente. Se está volviendo a apreciar la belleza y vivacidad de los colores naturales y el consumidor final empieza a valorar sus tonos y su procedencia.

Las grandes empresas intentan argumentar que esas metas no son compatibles con sus modelos de negocio. Lo que esto significa, hablando claro, es que ser sostenibles no les permite seguir lucrando a sus accionistas vendiendo ingentes cantidades de producto cada vez más barato, de peor calidad y pagando sueldos miserables a los de abajo para poder seguir compitiendo con otros conglomerados dedicados a esa misma avaricia desbordada.

La solución existe, pero no para ellos. Sin embargo, nosotros, los que compramos esas prendas sí podemos elegir ponernos del lado de la solución. Busquemos ropa realizada por artesanos, artistas, por pequeñas marcas que cuidan el detalle, que pagan salarios justos y trabajan con materiales sostenibles. Todos los trabajadores involucrados en estos proyectos pequeños y medianos ganan. Ganan su sueldo, ganan en seguridad, contentamiento, vida familiar. El consumidor gana porque recibe un producto más auténtico, mejor confeccionado y de mayor calidad. Gana el planeta. Ganamos todos. 

Pero dirás, ¨alguien tiene que perder, ¿no?” Pues sí. En este modelo amable para la naturaleza, el trabajador y el consumidor no hay hueco para banqueros e inversores, especuladores y magnates.  Y si a alguien eso le molesta es que no es parte de la solución, es parte del problema.

Eco Fashion – La moda sostenible: Una nueva forma de comprar

Moda sostenible es un concepto que engloba bastante más que la manera en la que se fabrican los materiales y se confecciona la ropa.

En la gira promocional de la película “La Bella y la Bestia”, Emma Watson no fue vestida por Givenchy, ni lució prendas de Yves Saint Laurent. La encargada de vestir a la actriz, conocida por su papel en Harry Potter, fue la empresa Eco-Age, una consultora de moda que verificó las opciones de marcas sostenibles que la actriz lució en la alfombra roja. Ella decidió apostar por prendas seleccionadas de fabricantes que respetan el medio ambiente, lo que se denomina la moda sostenible.

La moda sostenible consiste en minimizar el impacto de la moda en las personas, el planeta y la vida silvestre. Se trata de cómo procedemos, producimos, consumimos y, en última instancia, desechamos ropa, zapatos, accesorios y otros textiles. Como ciudadanos de nuestro planeta, la moda comienza y termina con cada uno de nosotros.  Con cada acción que realizamos decidimos el tipo de mundo que queremos dejar para nuestros nietos.

Desafortunadamente, hoy en día en el mercado abundan las prendas que han sido fabricadas utilizando productos químicos dañinos, en parte o en toda su producción: fibras sintéticas, teñidos, blanqueados… A simple vista no nos damos cuenta, pero es terrible la cantidad de productos nocivos para la salud que se han utilizado para la realización de muchísimas prendas de ropa.

Podemos poner nuestro grano de arena de varias maneras.

  1. Escogiendo ropa de calidad, de una sola fibra. Los textiles que no se componen de mezclas son más susceptibles de poderse reciclar.
  2. Apoyando marcas que apuestan por sostenibilidad.
  3. Cuidando la ropa para que dure más.
  4. Evitando lanzar ropa al contenedor simplemente porque nos hemos cansado de ella.

Cada vez somos más conscientes del efecto dañino que el hombre causa cada día a nuestro planeta. A nivel personal hay ciertas cosas que jamás haríamos porque sabemos que la Tierra es nuestro hogar y debemos cuidarlo. Y todos estamos de acuerdo con un sabio refrán indígena americano: “la tierra no es la herencia de nuestros padres, sino el préstamo de nuestros hijos”.

¿Irías a tu playa favorita con un bote de tinta china y una botella de lejía, para lanzarlo al agua? Sería impensable. ¿Y si vieras a alguien hacerlo? Intentarías pararlo, llamarías a las autoridades. Sin embargo, en ciertos procesos de la industria textil se vierten enormes cantidades de productos químicos al aire, al mar y a los ríos. Políticos conscientes de la gravedad de tales acciones intentan endurecer las penas y hacer más estrictas las normas medioambientales, pero eso no sería necesario si todos dejáramos de comprar esas prendas. Un fabricante sin clientes desaparece.

Tengo una amiga que es modista, cose en casa. Hasta el momento ha logrado sacar adelante su familia porque es muy buena en lo que hace. Recientemente una tienda bastante conocida le encargó unos vestidos de novia. Es un trabajo que requiere mucho tiempo y dedicación y se quedó sin fines de semanas, casi sin dormir, durante tres meses para terminar un trabajo que realizó de forma exquisita. El empresario recogió las prendas y prometió pasar al día siguiente con su sueldo. Nunca volvió. Yo paso delante de esa tienda y miro esos vestidos (por cierto, preciosos) pero solo me entra rabia. Jamás entraría a llenar los bolsillos de semejante empresario.

Hay marcas que se aprovechan de sus trabajadores, hasta empleando menores de edad en condiciones infrahumanas. Es imposible saber y conocer personalmente a quien ha cosido la ropa que llevamos puesta, pero al escoger ropa de marcas artesanas dignificamos el trabajo de esas personas.

¿No crees que valdría la pena gastar un poco más? Sería para no dar continuidad a un sistema que aprovecha la semi esclavitud en otros países para lucrar a accionistas por medio de distribuir producto barato y de baja calidad. Y por cierto ¿sale tan cara esta opción más sostenible? 

La ropa realizada de manera sostenible en realidad dura más tiempo. La investigación ha demostrado que comprar ropa hecha de fibras orgánicas y renovables no sólo no es tan tóxico, sino que es más duradero y atemporal. Al tomar la decisión de reducir los residuos, reducir tu consumismo y ser más consciente de dónde viene tu ropa, harás más por la tierra y por ti mismo. Compra sólo lo que realmente amas y necesitas. También las colecciones respetuosas con el medio ambiente producen menos artículos y más exclusivos. ¡Nos encantan las ediciones limitadas, los detalles cuidados, la creatividad!

Repasando, hay tres beneficios. La ropa sostenible es mejor para el planeta, mejor para la sociedad y su calidad es insuperable.

La fundadora de Eco-Age, Livia Firth dice: «La moda sostenible equivale a un armario sostenible, lleno de recuerdos y piezas que compré a lo largo de los años, que reutilizaré una y otra vez. Si tengo que comprar algo nuevo, siempre me pregunto: ‘¿Seguiré usando esto cuando tenga 60 años?’, —si la respuesta es sí, lo compro’.

No significa renunciar a la elegancia, Emma Watson es considerada una de las mujeres más bellas y con más estilo del planeta… y está lográndolo sin dañarlo mediante la moda sostenible.