Por pura integridad periodísica y personal debo empezar este artículo aclarando que Ayuso no ha entrado en prisión. Es simplemente mentira, falso, un bulo como una catedral. 

bulo Ayuso

Es triste, pero es así de sencillo lanzar mentiras a través de la red. Y es de una gravedad tan brutal que debemos estar alerta y no hacer de intermediarios para que el bulo siga circulando. Y tú me dirás: hombre, es horrible que pasen estas cosas, pero personalmente no creo que me afecte. Si piensas eso, estás equivocado. Te voy a poner un ejemplo de bulo que podría afectar directamente a tu bolsillo. Vaya, veo que he captado tu interés. 

Pongámonos en situación: recibes un email de Amazon informándote que tu cuenta Amazon ha sido suspendida temporalmente por seguridad. En un principio ni te sorprende ni te alarma porque has conocido casos de personas que han tenido sus cuentas hackeadas, así que hasta te parece genial y agradeces que Amazon esté poniendo medios para evitar que te ocurra a ti. Sólo de pensar que alguien pudiera conseguir tu password de Amazon y se pusiera a comprar con cargo a tu tarjeta de crédito, se te abren las carnes. ¡Bien por Amazon que lo está evitando! Relajado, confiado y feliz sigues leyendo el email y ves que te dan un enlace a una página para cambiar tu password y volver a estar seguro.

Lo que pasa es que tu cuenta no ha sido hackeada… TODAVÍA. Todo lo que se describe en el párrafo anterior es, precisamente, el proceso necesario para hackear tu cuenta. Y si sigues sus instrucciones, estarás colaborando en tu propio hackeo. Ese enlace a “Amazon” te llevará a una copia de la página con un nombre similar, pero controlada por hackers. Y créeme, lo hacen muy bien. Esa página parece normal y auténtica y todo el proceso también. Te pedirán tus datos, tu password, quizás hasta el número de la tarjeta de crédito y su caducidad para confirmar que de verdad eres tú. Si has seguido correctamente todo el proceso, ¡felicidades!, ya tienen tus datos y pueden empezar a vaciar tu cuenta bancaria como por arte de magia.

Esto de que nos toquen el bolsillo ya parece más serio, ¿verdad? Me puedes decir que son cosas distintas, que estoy mezclando bulos y estafas. Pero es que al final son lo mismo: mentiras, falsedades. Y nos afectan directamente tanto unos como otros: unos, es cierto que nos pueden vaciar la cuenta en un visto y no visto, pero los bulos (ataquen a quien ataquen) afectan irreparablemente a la sociedad en la que vivimos y pueden volver irrespirable el mundo que heredarán nuestros hijos.

Circulan bulos de todo tipo, los que aseguran que hay inmigrantes recibiendo ayudas del gobierno mientras que “los de aquí” pasan hambre; los que advierten sobre el peligro de la vacuna tal o cual, porque ya han muerto muchas personas que se la han puesto, o ha provocado autismo, o… ¡han convertido en gays a gente hetero! Hay gente que comparte noticias (estas también) sin contrastarlas. Van pasando de ordenador a ordenador o a teléfonos o a tablets sin ningún control. Y se hacen un sitio y se quedan entre nosotros, hasta que te encuentras con alguien que te dice “no sé, pero lo he visto en demasiados sitios para que sea mentira”. Esta técnica de propaganda la utilizó Donald Trump durante su presidencia. Soltaba a diestro y siniestro las mentiras más descaradas, y si alguien se atrevía a preguntarle por la fuente respondía siempre: “No lo sé, pero mucha gente lo dice, mucha. Habría que investigar”.

¿Cómo puedo identificar un bulo para no compartirlo? ¿Cómo puedo detectar un timo para no caer en esa trampa?

Buscar información en internet parece redundante. La mentira te ha llegado por ese medio, buscar la verdad en una red de falsedades y falsificaciones parece contraproducente. Pues no lo es. Sólo hay que saber buscar. Si hablamos de noticias, hay fuentes y fuentes. Si la noticia es tan grave como que un líder político ha entrado en prisión, todos los medios se harán eco de ella. Si la noticia es de esa envergadura, consulta las páginas de los periódicos nacionales, incluso internacionales. Si ahí no encuentras nada, es un bulo. Si se trata de mera información, por ejemplo, que los médicos mienten sobre el COVID, que los móviles 4g causan cáncer o que rayos láser del espacio causan incendios (tres bulos activos en este momento) necesitas salir de tu “burbuja de información”.

¿Qué es eso de la burbuja de información? Si solo tienes en tus redes sociales a personas de tu ideología política o solo lees prensa tendenciosa que promulga ideas que confirman tus prejuicios, puede que TODO lo que les sean confirmaciones absolutas de bulos. Pensarás, ya que lo lees en “todas partes”, que el 100% de las páginas de internet confirman esa noticia. Pero claro, la realidad en que solo es el 100% de lo que lees tú.

Esa en una de las mejores (y peores) cosas que tiene Internet, que se adapta a nuestros gustos y necesidades.

Como yo toco el violín y suelo buscar información sobre el instrumento, YouTube me recomienda vídeos de violinistas y en todas partes me aparecen anuncios de cuerdas de violín, resina, fundas, cursos… Me puedo venir arriba y pensar que a nivel general hay un auge de interés por la música clásica. Sin embargo, eso no es cierto. Cuando mi vecino se conecta a internet, ve otra realidad, la suya, donde YouTube está repleto de videos de SU afición por el paracaidismo y le salen anuncios de ese tema en casi cada página en la que entra. Es agradable ver lo que uno quiere ver, pero debemos saber dónde estamos parados y qué hay detrás. Ser conscientes de dónde estamos.

Comprobemos que lo que estamos leyendo no es un bulo. ¿Cómo? Una manera sencilla y relativamente rápida es utilizando eficazmente un buscador. Los rumores se propagan por el copiar y pegar, así que la frase nunca cambia. Recuerda que para buscar una frase en un buscador hace falta ponerle comillas. Todo lo que se pone entre comillas se buscará como frase entera, no como cualquier combinación de esas palabras. Recibí un mensaje en mi teléfono que decía ser de Amazon y lo que hice fue, sencillamente, copiar el principio del texto entre comillas y la palabra bulo, así:

            «tu cuenta Amazon ha sido suspendida» bulo

y me llevó a un artículo donde se explicaba que los mensajes de texto de esta índole son un intento de lo que se llama phishing, ir a la pesca de información personal. Aunque solo consiguen parte de tu información esta vez, irán recopilando de otras fuentes hasta tener toda la que necesitan. Hay juegos supuestamente inocentes en Facebook que parecen una tontería del tipo, “si fueras pirata tu nombre sería…”, haces clic en tu año de nacimiento, das el nombre de tu primera mascota y te dice que si fueras pirata te llamarías “Bobby el Cruel”. Tú te has divertido un rato y los hackers tienen la respuesta a una de las preguntas más comunes para recuperar password, y tu año de nacimiento. Si otro día, por otra vía consiguen saber tu día y mes de nacimiento igual ya se las pueden ingeniar para tener acceso a tu cuenta bancaria.

Así que recuerda: ante cualquier información estrafalaria, petición sospechosa u oferta que parezca un chollo, en un buscador copia la frase clave de la información, la pones entre comillas y añades la palabra bulo. Haz lo mismo ANTES de compartir cualquier rumor. Muchas veces esos bulos están pensados para fomentar ideas racistas, para arruinar la carrera de alguien o para manipular a la sociedad sobre cualquier cosa.

Antes de compartir, comprueba. Por ti, por mí, por todos.