La cepa sudafricana de Coronavirus en Granada, ha llegado con un granadino, después de viajar a Guinea Ecuatorial.

La consejería de Salud y Familias ha detectado el primer caso de COVID-19 ligado a la cepa sudafricana.

Un paciente ingresó el pasado 25 de febrero con síntomas graves y afirmó que había estado en Guinea Ecuatorial con una organización no gubernamental.

Jesús Aguirre, el paciente infectado por esta cepa ya se encuentra en su domicilio con “evolución favorable” tras su ingreso hospitalario con neumonía.

 ¿Qué es la cepa sudafricana de COVID?

Varios estudios apuntan a que es una variante del virus mucho más contagiosa y que podría aumentar el riesgo de reinfecciones, ya que no están seguros de que las vacunas tengan la misma eficacia en cepas tan agresivas.

El 18 de diciembre de 2020, Sudáfrica anunció la detección de una nueva variante de Coronavirus perteneciente al linaje B.1.351 y denominada 501.Y.V2, debido también a la mutación N501Y.

Esta mutación también está presente en la variante B.1.1.7. Es la llamada cepa sudafricana, que ha desatado todas las alarmas en Europa.

cepa sudafricana de Coronavirus en Granada

Algunos estudios realizados, muestran una disminución de la capacidad de neutralización de sueros de pacientes convalecientes por lo que preocupa que pueda producir un mayor número de reinfecciones o reducir parcialmente la eficacia de las vacunas.

El 8 de febrero de 2021 el Ministerio de Sanidad publicó los datos sobre la evolución de esta cepa; más de 700 casos han sido detectados en 28 países fuera de Sudáfrica y 200 casos es 11 países europeos.

Jesús Aguirre es el primer caso de Coronavirus ligado a esta cepa, pero no el primero en España; ya que éste se detectó en un paciente de Vigo a finales de febrero de 2021 que había viajado a Sudáfrica por motivos de trabajo. Además, en Madrid, se detectaron otros dos casos de dos personas que trabajaban en una ONG en Tanzania.

Pero, ¿por qué es tan preocupante esta variante de Coronavirus?

La preocupación radica en que la 501Y.V2 puede propagarse más fácilmente entre las personas, en comparación de otras variantes.  Las mutaciones de ña 501Y.V2 incluyen cambios en una parte del virus conocida como “proteína espiga”.

Esta proteína del virus, se adhiere a la célula humana a través de un receptor para entrar en las células y así es como se produce la infección.

El virus comienza a multiplicarse dentro de las células. Las células lo liberan y puede seguir infectando más células.

Es muy probable que los cambios en dicha proteína, hagan que su unión con los receptores de las células humanas se refuerce, facilitando considerablemente la infección y su expansión en la persona afectada.

Expertos han observado que la variante 501Y.V2, entre otras cepas que han estado circulando por la población sudafricana, es la más peligrosa convirtiéndose en la dominante.

Las nuevas mutaciones de esta variante aumentan su trasmisión.

En Sudáfrica, más del 80 % de los virus actualmente aislados de personas infectadas pertenecen a la variante 501Y.V2

Otros estudios han demostrado que la variante 501Y.V2 es capaz de evadir los anticuerpos generados por una infección anterior. Por lo tanto, esto significa que los anticuerpos de las personas infectadas con variantes anteriores no funciones contra la 501Y.V2.

El equipo que llevó a cabo la investigación utilizó plasma sanguíneo de pacientes afectados por Coronavirus en olas anteriores para ver si los anticuerpos en sangre podían neutralizar o hacer que la variante 501Y.V2 fuera ineficaz. De esta forma descubrieron que los anticuerpos de estas personas tenían menos capacidad de neutralización de la 501Y.V2 en comparación con las anteriores variantes del COVID presentes en Sudáfrica.

Se ha confirmado que se necesita una concentración plasmática entre 6 y 200 veces mayor para neutralizar la 501Y.V2 en los laboratorios.

¿Puede esta variante de COVID causar síntomas más graves?

Hasta la fecha, médicos, científicos y expertos que están trabajando en primera línea no han observado ninguna modificación entre los síntomas de las personas contagiadas con esta cepa. Por lo tanto, no está demostrado que esta cepa haga enfermar más o causar más muertes.

La nueva variante parece tener un espectro de gravedad de la enfermedad similar, donde los ancianos, varones y personas con patologías previas están más en riesgo que una persona sana.

El tratamiento clínico que se aplica para esta cepa es el mismo que el “convencional”: Oxigenoterapia y esteroides.

Aunque se ha demostrado que la principal terapia que reduce más muertes es la dexametasona, dirigida a la respuesta inmunitaria hiperactiva producida por el virus.