Las últimas declaraciones de los duques de Sussex, principalmente de Meghan Markle, han hecho saltar las alarmas a lo largo y ancho del globo

Fue la pasada noche del 7 de marzo cuando unas durísimas declaraciones hicieron temblar los cimientos de Buckingham. ¿Los protagonistas? Meghan Markle y su marido, el príncipe Harry. Y es que después de que la pareja decidiera poner punto y final a su vida de palacio para dar comienzo a una nueva andadura lejos del foco mediático en California, su relación con la Familia Real británica pasó a ser toda una incógnita. 

Meghan Markle

Este enigma se resolvió por completo el pasado domingo, cuando los duques de Sussex concedieron una de sus entrevistas más reveladoras a Oprah Winfrey. Durante la conversación, el nieto de la reina Isabel y su esposa Meghan Markle aseguraron que un miembro del clan Windsor estuvo bastante “preocupado” durante su primer embarazo por el tono de piel del bebé, aunque eso sí, no se trataría ni de la monarca ni del príncipe Felipe. La exactriz estadounidense se sinceró al máximo con la presentadora, denunciando varios desprecios por parte de su familia política y actitudes un tanto racistas: “Había perdido hasta las ganas de vivir. De lo único que me arrepiento es de haberles creído cuando me aseguraron que me protegerían”, afirmaba la cuñada del príncipe Guillermo, visiblemente apenada. 

Las declaraciones del matrimonio dieron la vuelta al mundo en cuestión de instantes, siendo cada vez más los rostros conocidos que no han dudado en apoyar a Meghan tras una de sus entrevistas más dolorosas y sinceras. Una de sus mejores amigas, la tenista Serena Williams, fue una de las primeras en hacer pública su defensa a la exactriz, destacando su honradez en todo momento: “Meghan Markle, mi amiga desinteresada, vive su vida, y predica con el ejemplo, con empatía y compasión. Me enseña todos los días lo que significa ser verdaderamente noble. Sus palabras ilustran el dolor y la crueldad que ha experimentado”, sentenciaba la deportista vía Twitter. 

Su compañero de reparto en ‘Suits’, Patrick J. Adams, también la arropó y no dudó en defenderla: “Es obsceno que la Familia Real esté promoviendo y ampliando las acusaciones de ‘acoso laboral’ contra una mujer que básicamente se vio obligada a huir del Reino Unido para proteger a su familia y su propia salud mental”, escribía. Por su parte, el deportista Matt James también aplaudió a la californiana tras comprobar que la Familia Real británica habría “perpetuado falsedades” sobre los Sussex. 

En las últimas horas también ha querido mostrar su apoyo Beyoncé, que compartió una imagen junto a Meghan durante la premiere del live action de “El Rey León” acompañada de un mensaje cargado de ánimo: “Gracias Meghan por toda tu valentía y liderazgo. Todos hemos sido fortalecidos e inspirados por ti”, expresaba la intérprete de ‘Single Ladies’.

Pero sin duda, una de las grandes sorpresas de la semana ha sido la intervención de Hillary Clinton. La política reveló para el Washington Post que “fue desgarrador ver a los dos sentados ahí, teniendo que describir lo difícil que era ser aceptado, estar integrado. No solo en la Familia Real, sino más dolorosamente en la sociedad en general, cuya narrativa es impulsada por los tabloides que viven en el pasado. Su crueldad al perseguir a Meghan fue escandalosa”. Finalmente la diplomática no dudó en alabar a los Duques por “defenderse a sí mismos y a sus hijos”, haciendo hincapié para que los Windsor se conviertan en una familia mucho más progresista de lo que son actualmente. 

Tras el revuelo causado por el encuentro entre Meghan, Harry y Oprah, la soberana británica lanzó un comunicado con el que intentaba mitigar los rumores sobre racismo y un antes y un después en su relación con su nieto: “Toda la familia está entristecida al conocer el alcance total de cuán desafiantes han sido los últimos años para Harry y Meghan. Las cuestiones planteadas, especialmente la racial, son preocupantes. Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros muy queridos de la familia”. Por su parte, el príncipe Guillermo ha roto su silencio esta misma mañana durante una visita a un colegio londinense: “No somos para nada una familia racista. Aún no he hablado con el, pero lo haré”, añadía tajantemente el hijo de Lady Di, refiriéndose a su hermano.