Todos alguna vez hemos sentido miedo a un pinchazo o un análisis de sangre. Además, hay gente que siente auténticaa fobia a las agujas y necesitan tratamiento psicológico ya que de lo contrario va en detrimento de su salud si evita ciertas situaciones médicas.

Lo que ocurre ahora mismo con la vacuna para la Covid-19, no tiene mucho que ver con una fobia. Es más bien un miedo común que se ha extendido entre la población debido a la desinformación e incertidumbre que hemos sufrido durante este año y medio de pandemia. Todo ello ha traído consigo ansiedad y miedo a la hora de enfrentarnos al deseado momento de la vacuna.

Si a esto añadimos que existen personas hipocondríacas o con alta necesidad de control, la desconfianza y preocupación son aún mayores. Según la psicóloga Laura Palomares, del Centro de psicología madrileño Avance Psicólogos, esto es lo que podemos hacer para enfrentarnos a la vacuna.

  • 1- Busca información a través de una fuente muy fiable y precisa. Por ejemplo, tu médico de cabecera
  • 2- Una vez que consigas esta información, deja de buscar por otros sitios. No contrastes tratando de comparar y no compruebes a través de otras fuentes porque, bajo esta búsqueda de control se encuentra el aumento de la ansiedad.
  • 3-Olvídate de rastrear en internet buscando información sobre síntomas y otros efectos adversos de la vacuna. Ya tienes la primera información fiable, pues quédate con ella.
  • 4-Una vez puesta la vacuna, no caigas en el autochequeo. Es decir, no te pongas el termómetro, ni te tomes la tensión. sólo haz caso de lo que te adviertan en el centro, después de ponértela.
  • 5- A nivel cognitivo, cuando te vengan los pensamientos catastrofistas es muy bueno comprender el origen de esos miedos. Saber de dónde vienen y relativizar es de gran ayuda. Tratar de comprender que solo son pensamientos obsesivos y que aunque los pienses no significa que vayan a suceder en realidad.
  • 6- Es fundamental hacerse consciente de los beneficios que te van a aportar la vacuna a largo plazo. Visualízate con los tuyos (ya vacunados) llevando una vida más normal. Y de forma altruista, piensa que, también, hay una parte de responsabilidad hacia los demás.

7-Confía en la medicina y en la ciencia y asume la incertidumbre como parte normal de la vida.