Durante historia de la Cofradía de la Virgen de la Luna (su fundación data de finales del siglo XVII y principios del XVIII ), ocupa un espacio señalado la idea de quien fuera secretario de la Cofradía en los años 60 y 70: Felipe Sánchez Urbano. Fue un hombre intrépido, puesto en compromiso con el avance y con ese deseo de arrimar el nombre de Pozoblanco (Córdoba) y de su Patrona, la Virgen de Luna, a entre las mayores hazañas protagonizadas por el hombre, como fue la de pisar La Luna, por fundamentos obvios.

Felipe Sánchez Urbano siempre y en todo momento tuvo ese deseo de abrirse al planeta, con un espíritu alterado por impulsar mil y una ideas, más allá de la distancia o la contrariedad para llegar a lograrlas. Del español, no comprendía la palabra “irrealizable”. Mas bien procuró siempre y en todo momento la conexión natural que tiene el ser humano, sin importar un mínimo distancias o lenguajes, sino más bien solo el sentimiento, la ilusión y la pasión.

De ahí que, Felipe Sánchez Urbano, en representación de la Junta Directiva de la Cofradía, redactó en 1969, y envió por medio de la Embajada de los USA en España, mecanografiada, una iniciativa única y entrañable, como fue la de transformar a la Patrona de Pozoblanco -asimismo hubo un intento de comenzar los trámites normativos- a fin de que fuera asimismo la protectora de los astronautas del Apolo XI (archivo adjunto). La iniciativa transmitía la energía y el acompañamiento de un pueblo, a la enorme aventura que estaban por arrancar en beneficio de la Humanidad. Una vez conseguida la hazaña, en el mes de septiembre de 1969, la NASA, con la distinción por proteger los datos de su imagen en el planeta como una parte de la personalidad y también idiosincrasia de la institución, envió en agradecimiento un archivo firmado con todos y cada uno de los elementos de la tripulación del Apollo XI (imagen anexa).

Tiempo después ( 4 octubre 1969) con ocasión de la visita a España de la tripulación Apolo XI, la Cofradía envió a la Embajada estadounidense una convidación formal (anexa) a fin de que la tripulación asistiese a la Romería de la Virgen de la Luna (anexa contestación de la Embajada).

Este trueque de cartas entre la Fraternidad y la NASA continuó con el resto metas Apolo. Prueba de esto fueron los documentos firmados por la tripulación de la última misión a la Luna, Apolo XVII. En Pozoblanco siempre y en todo momento hubo un enorme deseo y una ilusión sin limites por que la imagen de la Virgen de la Luna va a llegar a los astronautas, y con ellos, físicamente a La Luna. No se conoce de manera segura si hay una imagen de la Virgen en La Luna en el satélite, pero sí está documentada su recepción por la parte de los astronautas de Apolo XVII (imagen anexa). En la situacion de los astronautas del Apolo XI, solo hubo una confirmación verbal de la recepción de la imagen entre las autoridades en ese instante.

Varios años una vez que concluyera aquel carteo, Herminio Rodríguez, instructor del CEIP Nuestra Señora del Carmen en Torre la Reina (Guillena.Sevilla), quien tiene un vínculo próximo con la Cofradía, trajo la historia al presente. El carteo y relación de la Cofradía pozoalbense con la NASA había continuado irreconocible, oculto a lo largo de 52 años en los ficheros de la Cofradía de la Virgen de la Luna, que es donde están protegidos en la actualidad.

En todo este tiempo, Herminio, tal y como si el destino lo hubiese puesto en el sendero de darlos a saber al planeta, intentó que estos documentos tengan el sitio histórico que meritan, tanto frente a la opinión pública como a través de el reconocimiento de las instituciones contemporáneas, con el refrendo de la NASA, para transformarlos en atemporales.

De esta manera, hace unos días se recibía la confirmación oficial de que el expediente pertenece a la Historia de NASA y mucho más en concreto del Programa Apolo, y, por consiguiente, “bien se puede decir que asimismo forma una parte del Patrimonio de la Humanidad”, asegura Herminio. Este reconocimiento y actualización de NASA tienen su origen en el traslado de un riguroso dossier explicativo de la interacción que sostiene hace mucho más de medio siglo la Cofradía Nuestra Señora de Luna (Pozoblanco) con las Metas Apolo, a Adriana Ocampo Uria ( https://es.wikipedia.org/wiki/Adriana_Ocampo), directiva de Proyectos Científicos de NASA.

Que la NASA haya puesto sus ojos en Pozoblanco y lleve a cabo suya esta historia, pues ayuda y engrandece su liderazgo en el planeta y su aptitud de ocasionar esas ideas espontáneas de toda índole, es fundamento de enorme alegría. “Es enternecedora que personas tan predominantes y de renombre en el planeta de la ciencia espacial, deseen saber de primera mano toda esta documentación que almacena la Cofradía, nacida de la inocente imaginación de la civilización habitual de un pueblo como es Pozoblanco, y además de esto quiera que forme una parte de la triunfadora y dilatada Historia de NASA”, apunta el instructor. La Dirección del Departamento de Historia de NASA hizo llegar a Herminio incontables respuestas de empatía (vía correo electrónico) para respaldar este suceso de manera redactada y de esta forma quede reflejado para toda la vida este vínculo en Pozoblanco.

En el lapso de su investigación, el instructor hispalense ha recogido testimonios que afirman que esta idea de Pozoblanco caló de una forma curiosa en los corrillos de NASA a lo largo de las metas Apolo, e inclusive verbalmente, nada oficial, “se especula que ha podido haber viajado a la Luna, ciertas estampitas mandadas por la Cofradía a NASA”, cuenta.

Personas tan reconocidas a nivel internacional como Carlos González Pintado Jefe de Operaciones y subdirector del Complejo de Comunicaciones Exclusivas de Robledo en La capital de españa, y entre los primeros hombres que conoció el éxito de la misión del Apolo XI, aplauden el ademán de esta Cofradía, y el tesón de hombres como Herminio. “Hablamos de una historia entrañable, que charla sobre de qué manera el espíritu humano, y el mutuo deseo de optimización y prosperidad, están unidos por hilos y conexiones capaces que no tienen idea de distancias, ni de lenguajes”, asegura González Pintado.

Por su lado, Anthony Carro, gerente de NASA en España, asegura que “España desempeñó un papel vital en el Programa Apolo por medio de las estaciones de la NASA en Maspalomas, Fresnedillas y Robledo de Chavela. La primera comunicación desde la Luna a lo largo de la misión Apolo 11 se recibió en la estación de Fresnedillas. Esa cooperación de España con la NASA data ahora del principio de los años 60, de antemano al programa Apolo, y sigue hasta nuestros días. El departamento de Historia de la NASA destacó últimamente esa cooperación y, particularmente, mentó las cartas intercambiadas por Felipe Sánchez Urbano, de la Cofradía de Nuestra Señora de Luna, con los astronautas Armstrong, Aldrin y Collins del Apolo 11. La NASA agradece esta angosta cooperación con España en la exploración y también investigación del espacio para beneficio de la Humanidad”.

Quizás esta conexión de la NASA con la Cofradía de Nuestra Señora de la Luna, Pozoblanco y sus aledaños, no fue fruto de la al azar y ahora fue redactada hace cientos de años, como un enclave perfecto para ver la «ventana del espacio».  Es así como nuestros ancestros ​​dejaron perseverancia. Cerca de la Comarca de los Pedroches y distribuyendo Sierra Morocha, están pinturas rupestres de la Edad del Bronce (5000 años) en la Gruta de Peña Redactada y otras, donde según los estudiosos / científicos en sus estudios, afirman el interés de nuestros ancestros ​​por el Observación de las estrellas con atención, siguiendo sus movimientos y cambios de fachada. Para asegurar como un espacio favorecido para ver el espacio, en 2016 Pozoblanco y su Zona recibió la Certificación Starlight, por su alta definición y escasez de polución luminosa para poder ver el cielo nocturno, sosteniendo los valores correctos de obscuridad y condiciones inmejorables para la observación y estudio del firmamento.

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Fuente: Comunicae