En el contexto de la tercera edición de los Premios BSH – Best Spanish Hospitals Awards®, organizados por Toni Noble, director ejecutivo de la asesora Higia Benchmarking; Isabel Sarabia, directiva de metodología de Higia Benchmarking; Ruth Cuscó, directiva gerente de ASHO, líder nacional en la prestación de servicios de codificación de altas hospitalarias, codificación automática de procesos ambulatorios y constructor de programa de asiste para la codificación: ASHOONE, ASHOCOODE y ASHOINDEX2 y Carlos Hispalense, directivo comercial de ASHO, se ha anunciado el segundo informe de la COVID-19, que examina el encontronazo del coronavirus en los centros de salud españoles a lo largo del primer año de la pandemia. El periodo de tiempo de análisis preciso es de 12 meses, de marzo 2020 a febrero de 2021, y los 12 meses anteriores, para la comparativa temporal.

Entre las primordiales conclusiones del informe, en pacientes atendidos, ocupación de camas hospitalarias y mortalidad, se ha señalado que en la anualidad COVID-19 se causó una reducción de capítulos totales de actividad hospitalaria, ambiente al 23%, pasando de 1.148.258 a 890.054 capítulos. Del mismo modo la actividad quirúrgica descendió un 29%, de 619.659 a 441.632 capítulos.

La pandemia provocó que la actividad hospitalaria se concentrase en la mayoría de los casos en pacientes con nosologías médicas del Aparato Respiratorio. En ese sentido, en la anualidad COVID-19 se atendieron por nosologías médicas respiratorias un total de 131.891 capítulos en frente de los 102.679 en pre COVID-19. Esto es, un 28% mucho más.

Por otro lado, con relación a la estancia media (EM) de los capítulos de hospitalización usual, el informe resalta que, en el año COVID-19 fué de 6,4 días, que representa un consumo de 4.342.105 estancias hospitalarias, en frente de los 5,8 días en temporada pre COVID-19 que representó 4.967.274 estancias hospitalarias consumidas.

Toni Noble, director ejecutivo de Higia Benchmarking; principal creador y directivo de los Premios BSH – Best Spanish Hospitals Awards® enseña que “para comprender mejor el encontronazo de la COVID-19 y argumentar las reducciones de volumen de pacientes atendidos y de estancias consumidas, hay que tener en consideración la mayor dificultad de manejo que acarrean estos enfermos”. A esto añade, “la tasa de mortalidad global hospitalaria, que en pre COVID-19 se ubicaba ambiente al 2,7%, ascendió hasta el 4,6% en la anualidad con COVID-19. En este sentido, se podría interpretar como un incremento del 70,3% en la dificultad y la intensidad de manejo de los pacientes atendidos en el periodo de tiempo COVID-19 versus el año previo. Este apunte enseña el peligro de colapso del sistema sanitario a lo largo de ciertos meses de la pandemia, más que nada a lo largo de las semanas con mucho más prevalencia de casos hospitalizados”.

Desenlaces Primordiales en general en las UCI
Según con los datos de los centros de salud analizados en el segundo informe COVID-19, el volumen de capítulos que se han atendido en las UCI fué de 18.214, en relación a los 22.025 capítulos atendidos en la anualidad anterior. En este sentido, hay que tomar en consideración que el porcentaje de capítulos médicos que pasaron por las UCI respecto el total de pacientes médicos ingresados en el hospital, en temporada pre COVID-19 fue del 4,2%, al paso que en la anualidad COVID-19 se situó en un 4,1%.

La estancia media (EM) en UCI, de los pacientes ingresados en el hospital por procesos médicos que pasaron por este sistema, fue de 5,8 días en la anualidad del COVID-19, lo que representa un consumo de 98.988 estancias en UCI en frente de los 4,2 días de EM en UCI en la anualidad anterior, que representó 92.041 estancias en UCI consumidas.

En el año de la COVID-19, la ocupación global de camas de UCI aumentó un 7,5% respecto el año previo.

“La saturación de las UCI no fué exactamente la misma durante todo el intérvalo de tiempo COVID-19, sino tuvo picos con una alta concentración que estuvieron a puntito de ocasionar un colapso del sistema. En este sentido cabe rememorar que, a lo largo de los 4 primeros meses de la pandemia, de marzo a junio 2020, la ocupación global de camas de UCI aumentó un 40% respecto de exactamente los mismos meses del 2019” asegura Noble.

Finalmente, la tasa de mortalidad de los pacientes ingresados por procesos médicos que pasaron por la UCI en el periodo de tiempo COVID-19 fue del 19,3%, respecto el 12,4% en el año previo. En este sentido, se calcula que la dificultad y también intensidad de manejo en UCI de los pacientes atendidos en 2020-2021 a lo largo de la pandemia, fué un 55,6% superior por año antecedente.

Desenlaces primordiales en pacientes COVID-19
De los centros de salud analizados en tal informe, constan un total de 73.084 capítulos de hospitalización de pacientes con la COVID-19 determinados, atendidos a lo largo de los primeros 12 meses de pandemia. En la exhibe de estudio, la media de casos es de 988 capítulos COVID-19 por hospital.

Así, el 25,9% de los días de estancias hospitalarias de capítulos no quirúrgicos, a lo largo del primer año de la pandemia, fueron consumidos por pacientes COVID-19.

“En la curva con agregación semanal del porcentaje de casos COVID-19 respecto el total de altas médicas hospitalarias, se aprecia un incremento veloz de la proporción de capítulos en las semanas de pico de las consecutivas olas. Se alcanzaron máximos en el que el 64% (8.323 altas) de los pacientes ingresados por procesos no quirúrgicos eran COVID-19. Más tarde esa cifra descendió a valores próximos al 2% (entre 75 y 100 altas)” enseña Noble.

El 32,9% de las defunciones hospitalarias a lo largo del primer año de la pandemia, en pacientes no quirúrgicos, estuvieron de forma directa similares con la COVID-19. En los pacientes COVID-19 no quirúrgicos, con un promedio de edad de 65,8 años, la tasa de mortalidad global fué del 12,5%, con amplia y extensa variabilidad por conjuntos de edad. Por otro lado, la mortalidad en los pacientes COVID-19 no quirúrgicos desde los 75 años de edad fué del 25,8%, al paso que entre los 45 y 74 años la tasa de defunción fué del 6,1%.

El 76,2% de los pacientes COVID-19 no quirúrgicos se clasifican clínicamente como neumonías por COVID-19 sin patología pulmonar obstructiva crónica de base. El resto de 10 tipologías clínicas identificadas suman menos de un cuarto de las situaciones. De todos y cada uno de los pacientes que pasaron por la UCI, no quirúrgicos, el 33,4% eran enfermos de la COVID-19, semejante al índice de ocupación media de la UCI gracias a la pandemia.

Noble hace hincapié en que “El colapso del sistema sanitario estuvo muy cerca de acontecer, en términos globales, si se hubiesen mantenido en el tiempo 2 datos muy significativos vistos a lo largo de la semana 14 del año 2020, en el pico mucho más alto de casos: por un lado, el 75,8% de las defunciones hospitalarias estuvieron de forma directa relacionas con la COVID-19. Por otro lado, el índice relativo de la ocupación de las UCI gracias a la COVID-19 era del 72,4%”.

De la última ola, la peor semana fue la cuarta del año 2021:

  • El 51,3% de las defunciones hospitalarias estuvieron de manera directa relacionas con la COVID-19.
  • Y el índice relativo de la ocupación de las UCI gracias a la COVID-19 fue del 54,4%.

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Fuente: Comunicae