La vida es agotador y prueba hasta al mucho más relajado. Aplicado a la comida, hay instantes de la vida en que se come menos por causas alimenticias y mucho más para reconfortarse y sobrepasar instantes bien difíciles. El inconveniente de estas ingestas es que se recurre a alimentos con calorías vacías y tentempiés poco saludables al alcance. Una bolsa de patatas fritas puede comprender “a gloria” o aun puede distraer por un instante de un mal día, pero comer sin ningún sentido lleva a un incremento de peso insignificante, a la fatiga, la pereza y otras secuelas para la salud.

Para comer de manera saludable, asimismo hay que llevarlo a cabo de manera consciente. Por este motivo, Herbalife Nutrition enseña cinco formas con las que ser mucho más siendo conscientes de lo que se consume:

Anotar lo que se come
A cualquier persona que se haya embarcado en un programa de ejercicios se le frecuenta decir que lleve la cuenta de los pasos que da, los km que corre o los adiestramientos que efectúa en una semana. ¿Por qué razón? Por el hecho de que en el momento en que se transporta la cuenta de los progresos, se es mucho más siendo conscientes de los éxitos, tal como de dónde se puede prosperar. Llevar un períodico de alimentos es un atrayente ejercicio pedagógico. Rememorar esos excesos y anotar lo que comes -cuándo y por qué razón- deja centrarse en los hábitos que hay que trabajar.

Buscar elecciones saludables. Comer no es la solución para vencer el aburrimiento
«Con frecuencia estamos viendo fijamente el frigorífico o la despensa, sencillamente ojeando. Es posible que aun nos preguntemos por qué razón hemos entrado en la cocina. Antes de coger algo para comer, es requisito parar y preguntarse: «¿por qué razón estoy comiendo en este momento?». Lo mucho más posible es que no estemos en la cocina por apetito: se puede estar poco entretenido, enfadado o fatigado. Si uno se toma el tiempo preciso para hacerse esta pregunta, es posible que descubra que comer no es la solución. Existen muchas otras maneras de vencer el aburrimiento, el enfado o el cansancio. En vez de comer, ofrecer un recorrido, llamar a un amigo o elaborar un tazón de té son elecciones saludables».

Solo comer
Se frecuenta correr para todo, aun para comer. En un planeta lleno de dispesiones, con frecuencia se usan las comidas como un instante para realizar múltiples cosas al unísono: es posible que observando la televisión, respondiendo al correo o explorando por Internet. Estas dispesiones no asisten a ser siendo conscientes de lo que se come o cuánto se come. Si se reserva un tiempo para no llevar a cabo solamente que comer, solos o con la familia, se puede ser mucho más siendo conscientes de cuánto se está consumiendo y gozar de lo que se come.

Realizar formar parte a los sentidos
En el momento en que se come, es bien difícil estar completamente concentrados, ya que de manera continua se está pensando en lo que se debe realizar ahora. Dedicar cuando menos 20 minutos a concentrarse en la comida y prestar atención a los alimentos del plato deja emplear todos y cada uno de los sentidos y tomar conciencia de los fragancias, sabores, colores, texturas y sonidos de los alimentos. Si se come con atención, se puede ver mucho más cada mordisco y uno se satisface con menos.

Comprender la saciedad
Todo el planeta ha comido en algún momento -en especial a lo largo de las fiestas- hasta dejar el estómago tan hinchado que se necesite desabrochar los pantalones. Si bien esas oportunidades de comer en demasía tienen la posibilidad de ser extrañas, bastante gente tienen el hábito de comer bastante, en vez de comer solo lo bastante para dejar de tener apetito. Este desarrollo puede ser un reto para esos que fueron educados para dejar limpios sus platos o quienes se preocupan desaprovechar la comida. El paso inicial es servirse menos cantidad. «Comer despacio y con atención, y fijarse en de qué forma estamos en el momento en que ingerimos hasta el momento en que por el momento no disponemos apetito, en vez de comer hasta hartarse, es el sendero preciso para comprender la saciedad».

En un planeta siempre y en todo momento activo como el este, puede ser bien difícil tomarse el tiempo preciso para prestar atención a de qué forma, cuándo, dónde y por qué razón se come, en vez de considerarlo un factor mucho más de la lista de tareas. La nutrición consciente deja detenerse y meditar exactamente en qué género de alimentos se están consumiendo y exactamente en qué cantidad. Ser siendo conscientes de cuándo y por qué razón se pica y tomarse el tiempo de sentarse sin dispesiones para comer deja gozar de la comida, estudiar sobre los patrones alimenticios y cosechar los resultados positivos de unas comidas mucho más saludables y nutritivas.

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Fuente: Comunicae