¿Es compatible la vacuna del COVID con la Anafilaxia?

Que el virus Covid 19 ha puesto al mundo patas arriba es un hecho. Nada ha vuelto a ser igual desde principios de 2020.

Hemos aprendido las ventajas y desventajas del teletrabajo (y que para muchísima gente esa posibilidad no existe); se ha evidenciado la importancia que tiene una vivienda adecuada que nos permita un contacto con el exterior, con zonas verdes (aunque se trate de una pequeña terraza o jardín trasero); nos hemos dado cuenta de que lo que más echamos de menos son esos abrazos,

esos besos, un contacto social al que no valoramos en su justa medida cuando lo teníamos sin límites, y nos ha quedado claro que las pantallas de nuestros móviles y tablets no sustituyen el contacto, el cara a cara, el “abrazo apretao” como lo llamaba mi madre. Hemos perdido a seres queridos sin tener ni siquiera la posibilidad de despedirnos, de estar con ellos en esos momentos. Hemos perdido seguridad, libertad, movimiento, poder económico, salud física y mental. Y ganar, bueno, no hemos ganado gran cosa.

ANAFILAXIA

Se decía que de esta saldríamos más fuertes y mejores. Pero una lee la prensa, observa su entorno y se da cuenta que, mira, pues no. En eso sí que estamos más o menos igual. Vamos, que el virus nos ha destrozado la vida tal como la conocíamos y encima somos igual de mezquinos y rastreros como sociedad. Pues nada, tenemos que acabar con el bicho, no queda otra. Así que nos aferramos a esa carta ganadora, la única que por lo visto está encima de la mesa: la vacuna. Bueno, quizás debería decir las vacunas, porque hay varias… y lo que te contaré moreno, que esto no se ha acabado.

Ya se está vacunando en prácticamente todo el mundo y parece ser que la cosa funciona. ¡Bien! Bueno, bien bien, tampoco. Aquí se nos han colado los temidos “efectos adversos”. Y mientras sean cefaleas, mareos, algún vómito, un poquito de fiebre, dolores articulares, sudoración excesiva y malestar general, pues tira que te vas. Pero la aparición de casos de anafilaxia ya es otro cantar.

¿Qué es la anafilaxia exactamente?

Una servidora no es médico pero tiene experiencia en la materia. Mis antecedentes de anafilaxia me obligan a llevar siempre encima dos Epipen (siempre dos por si uno falla), autoinyectores de epinefrina que en caso de reacción alérgica aguda me salven la vida. Porque una anafilaxia es eso, una reacción alérgica muy muy fuerte que puede incluso matarnos. Ahí es nada. Es una reacción de nuestro sistema inmunitario contra sustancias que en principio no son peligrosas pero que nuestro cuerpo las percibe como tales. En mi caso, me pueden provocar anafilaxia todas las frutas que nacen de una flor de cinco hojas (una es que tiene glamour hasta para palmarla). 

El sistema inmunitario genera anticuerpos que nos protegen contra sustancias extrañas como bacterias y virus, y oye, ahí genial. Pero algunas personas tenemos un sistema inmunitario un poquito sui generis que se vuelve loco mandando anticuerpos a diestro y siniestro por detectar, por ejemplo,  un simple melocotón. Ese inofensivo melocotón es tomado por un agente perverso y fatal para nuestra salud  . Y ahí tienes a mi sistema inmune dándolo todo. Y no para. Esta reacción explosiva del sistema inmune hacia el agente externo, afecta gravemente a varios órganos a la vez: piel, sistema cardiovascular, respiratorio, digestivo… Total, que lo que te mata no es el melocotón, es tu propio sistema inmune. O lo paras o…

ANAFILAXIA

Pues bien, se han notificado varios casos de anafilaxia después de la administración de la vacuna, tanto de la de Pfizer como de la de Moderna. En EEUU se han notificado 11,1 casos por millón de dosis en la de Pfizer y 2,5 por millón en el de Moderna. No hubo diferencias clínicas aparentes entre los que sufrieron esta reacción: urticaria generalizada, erupción eritematosa difusa, angioedema, síntomas de obstrucción de las vías respiratorias y náuseas. Todos los pacientes necesitaron medicación como epinefrina, corticosteroides, antihistamínicos y algunos requirieron intubación endotraqueal. La hospitalización osciló entre 1 y 3 días.

La buena noticia es que ningún paciente murió; no obstante, dada la naturaleza mortal de la anafilaxia, en todos los centros que administren vacunas Covid-19 deben disponer de los suministros necesarios para actuar con rapidez si esta se manifiesta.

En principio, si no se tiene alergia a ningún componente de estas vacunas el riesgo de sufrir una reacción anafiláctica es prácticamente nula. En mi caso no me preocupa porque los componentes que han provocado alergia severa con estas vacunas son la proteína de huevo, la gelatina y el polietilenglicol, sustancias que a mi sistema inmune no le provocan el más mínimo temor, vamos, que ni se inmuta (eso sí, ponle delante un melocotón o una cereza y te desencadena una guerra nuclear). Pero si has presentado alergia a cualquiera de estos componentes, informa a tu médico antes de recibir la vacuna.

La maldita anafilaxia ha provocado muchísima alarma entre la población en general, pero en serio, no es tan preocupante. Primero porque es muy poco frecuente en este tipo de vacunas y segundo porque existen los medios para pararla y neutralizarla. Como he dicho al principio, yo misma llevo ese remedio conmigo absolutamente a todas partes.