1975, el año de la talasofobia (Fobia la mar a ritmo de violoncellos).

Una fobia es más que miedo. No es que te disguste una circunstancia o un objeto. Provoca, más bien, un grado de ansiedad que coarta tu capacidad para funcionar y puede ocasionarte ataques de pánico. Por lo general, tendrás dificultad para dormir y experimentarás una preocupación persistente después de tu exposición.

La talasofobia es el miedo extremo al océano y otros grandes cuerpos de agua, y en 1975 hubo un incremento de casos a nivel mundial.

El detonante fue una película del todavía joven director Stephen Spielberg. Se titulaba “Jaws” (mandíbulas) aunque en España se tradujo como “Tiburón”. La mayor parte de la película se filmó en la isla de Martha’s Vineyard (Massachusetts). Fue la primera película que se rodó en el océano y eso provocó un sinfín de problemas durante todo el accidentado rodaje, lo que incrementó sobremanera el presupuesto inicial y el calendario previsto se alargó muchísimo. El tiburón mecánico también dio problemas así que el director se vio obligado en varias escenas a sugerir con trucos varios la presencia del escualo en vez de mostrarlo. Para alimentar esa atmósfera de terror, se apoyaron en  un tema musical minimalista e inquietante creado por el compositor John Williams. Esa música suena cada vez que el depredador acecha. El tema, que comienza con un simple motivo de dos notas en los registros bajos del cello, lograba inquietar al público, llegando incluso a causar ataques de pánico en más de una persona.

Talasofobia miedo al mar

John Williams es un genio de  las bandas sonoras que logran agitar los sentimientos. La marcha imperial de  La Guerra de las Galaxias hace que tengas ganas de luchar contra un imperio espacial; oyes unos compases de Superman y te entran ganas de volar al encuentro de super villanos. El problema con la banda sonora de Tiburón es que, a diferencia del Imperio espacial y los súper héroes, los océanos sí existen. Después de ver la película, todos bromeábamos en la playa o la piscina, tarareando esas insistentes notas de cello para asustar a amigos y familiares. Para unas pocas personas, la cosa pasó a ser algo más serio, a convertirse en talasofobia.

Talasofobia: El miedo al Mar.

Cuando se ven ante aguas profundas, las personas con talasofobia a menudo experimentan algunos de los siguientes síntomas (que también son comunes a muchas otras fobias):

  • Taquicardia
  • Sudores
  • Disnea
  • Escalofríos
  • Temblores
  • Dolor o opresión en el pecho
  • Jaquecas
  • Náuseas
  • Mareos
  • Confusión
  • Boca seca
  • Necesidad de usar el baño
  • Entumecimiento

Incluso la talasofobia puede tener síntomas psicológicos como:

  • Miedo a desmayarse
  • Miedo a perder el control
  • Miedo a morir

En casos de talasofobia extrema, estas reacciones se pueden producir incluso cuando ven una fotografía del mar.

Convivir con la talasofobia para algunas personas puede significar una solución tan sencilla como escoger montaña en vez de mar para sus excursiones, pero esa no es una opción para todos. La fobia de uno afectará negativamente las opciones de viaje de toda la unidad familiar. Para algunas personas cuyo trabajo esté relacionado con el mar, sea pesca o cruceros, desarrollar talasofobia puede ser un problemón monumental que puede desembocar en la pérdida de su empleo.

El hecho de que una película y su banda sonora pudiera causar una ola de talasofobia a nivel mundial va más allá de una simple curiosidad. La mayor incidencia de talasofobia durante y después del año 1975 demuestra que una fobia puede ser provocada por una experiencia traumática. Se puede inducir a una persona a desarrollar una fobia. Por lógica, entonces, se puede tratar una fobia.

Afortunadamente, hay una serie de técnicas para tratar fobias, incluso la talasofobia. Se denominan terapias cognitivo-conductuales (TCC) que se pueden utilizar para reconducir el pensamiento de una persona. Una TCC puede hacer que explores sentimientos, emociones y experiencias dolorosas y no es siempre agradable. Es una solución extrema para un problema extremo.

La Dra. Patricia Celan, residente de psiquiatría en la Universidad Dalhousie en Canadá explicó que «La TCC se puede utilizar para cambiar los patrones de pensamiento negativos sobre el océano en pensamientos más realistas, así como para superar cualquier comportamiento resultante de los pensamientos negativos. El mejor tratamiento para las fobias es generalmente la terapia de exposición. La exposición gradual a imágenes, videos y, finalmente, acercarse lentamente al océano en persona se puede hacer con un profesional de la salud mental para disminuir el miedo asociado con el océano».

Después de estas explicaciones, si no has visto “Tiburón”, igual decides que prefieres pasar. Por si acaso. Sería muy raro que te provocara talasofobia. Es una condición muy poco extendida, contando con apenas decenas de miles de casos en todo el mundo. Eso es mucho menos que la aquafobia (temor al agua en general), que afecta entre el 2 y el 3 por ciento de la población mundial (140 a 210 millones), según un estudio de “Frontiers in Psychology”.  Development and Validity of the Fear of Water Assessment Questionnaire. – Abstract – Europe PMC

Si ante tal panorama prefieres perderte esa obra maestra del cine de suspense, pero aún y así quieres vivir una emoción similar y con menos riesgos, la película “Alien”, de Ridley Scott, es una opción fantástica. Cuando el director quiso vender la idea al estudio, la describió muy gráficamente “es como tiburón, pero en el espacio”. Alien te podrá provocar un miedo brutal a los viajes interestelares… pero créeme, eso, de momento, no te causará ningún problema.