¿Ralación entre Murcia, usa y Pi? – Estados Unidos celebra este domingo el Día Nacional de Pi. Los estadounidenses anteponen el mes al día en que viven y hoy, 14 de marzo, tiene para ellos la fecha 3/14.

En 2009, la Cámara de Representantes implantó el Día Nacional de Pi para poner de relieve la importancia de este número constante, al que se califica de «irracional» porque tiene una infinita cantidad de dígitos tras la coma, sin repetir nunca un mismo patrón.

Murcia

Sin embargo, el valor numérico Pi (3,141592 y así hasta el infinito) no sólo sirve para hallar el área de un círculo. En el pasado se aplicaba también para calcular cómo debía de funcionar el mecanismo de los relojes de péndulo y, aún hoy, es necesario para la tecnología de los teléfonos móviles y del GPS.

Pero, ¡oh, sorpresa!, está sirviendo igualmente para algo que ni los congresistas estadounidenses, ni los matemáticos, pudieron nunca prever: desbaratar en España una moción de censura en Murcia, con la que el Gobierno de Pedro Sánchez, llevado de su proverbial narcisismo, pretendía iniciar una ofensiva política de largo alcance contra los gobiernos autonómicos “de derechas” (PP más Ciudadanos; PP más Vox) por todo el país.

Para ello, era precisa la connivencia de Ciudadanos, presentes en el Gobierno murciano y otros gobiernos regionales a los que el PSOE y el propio Ciudadanos pretendían, y pretenden todavía hoy, censurar. Era la “cuadratura del círculo” de una estrategia política que les ha salido muy mal.

Más de veinte siglos tardaron los matemáticos de todo el mundo en reconocer que la “cuadratura del círculo” es imposible. Más de veinte siglos, desde que lo planteó Hipócrates de Quirós en la Grecia Clásica (no confundir con Hipócrates de Cos, el del juramento hipocrático), hasta que, a finales del XIX, el alemán Lindemann probó que es una premisa irresoluble por la existencia de «Pi».

Tiene su gracia, porque la única solución, aproximada pero no exacta, la había proporcionado el mismo que había planteado la incógnita, Hipócrates de Quirós, devolviendo así más de dos mil años de estudios de matemáticos y geómetras al punto de partida. Dos mil años para esto.

Un siglo después, a comienzos de la década de 1990, el periodista y escritor gallego Luis Otero emuló a Hipócrates de Quirós en un cuento erótico titulado “El triángulo inscrito en el círculo del culo de Nancy”.

Estaba Luis Otero muy orgulloso por su celebrado (y no recuerdo si premiado) relato. Aún conservo en mi memoria cómo el mismo día en que vio la luz, Luis me decía pletórico que era lo mejor que había escrito en cuento erótico breve, cuya conclusión era que un hombre puede acostarse con una mujer y recorrer sus curvas mil veces. Pero por mucho que explore y penetre en sus más íntimos recovecos, jamás podrá descubrir, y aún menos comprender, sus misterios: “la mujer es un cúmulo de enigmas”, me decía, “como el atractivo triángulo que bosqueja su trasero”.

Debo de ser algo tosco. Pero nunca se me ocurrió que una situación como la descrita por Luis en su relato pudiera ser propicia para trigonometrías y álgebras sobre anatomía femenina.

El caso es que la semana que termina ha sido escenario de una jugada política aparentemente menor, que ha sido truncada. La moción de censura al Gobierno de la Región de Murcia, compuesto por PP y Ciudadanos, estaba promovida por PSOE y por el mismo Ciudadanos. Todo un ejercicio de “autocensura” por parte del partido naranja. La «cuadratura del círculo».

Para más señas, los ideólogos y estrategas de esta maniobra han sido Iván Redondo, jefe del Gabinete de la Presidencia del Gobierno social-podemita de Pedro Sánchez, y Carlos Cuadrado, vicesecretario general de Ciudadanos y el hombre de confianza de su lideresa (hasta mañana lunes, al menos), Inés Arrimadas. Ojo a mañana, que en la sede del partido naranja en la calle de Alcalá puede haber una «corrida de toros» mayor de las que se celebran en la plaza de Las Ventas, que tiene enfrente, o como mínimo salir más de uno exprimido, hecho zumo y sumido en la depresión.

Redondo y Cuadrado urdieron en secreto esta jugada estratégica, por encargo y con el apoyo total de Pedro e Inés. Pero ninguno de los cuatro cayó en que lo “cuadrado” y lo “redondo” son figuras geométricas que nunca encajan, aunque estén superpuestas o muy “arrimadas”.

Nuevamente, “Pi” (3/14) ha impedido esta “cuadratura del círculo” política y la jugada (jugarreta, más bien) de Sánchez y Arrimadas, cuyo objetivo principal era derrocar a Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, les ha salido como en el relato de Luis Otero: como el culo, sea o no sea el de Nancy.